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De estrellas y estrellados

Antes de empezar, debo confesar que no vi el partido de ayer, por lo que esta nota no se basará en lo ocurrido frente a Talleres. Pero no importa que no haya visto el partido de ayer, porque sí vi los anteriores. Y, desde hace un tiempo, el Millo juega igual en todos los partidos. Es decir, muy mal. Se perdió la mística y, peor aún, se perdieron también la vergüenza deportiva y el respeto por la camiseta. No estoy exagerando. Hoy el manto se lo pone cualquiera porque no trae consecuencias. Entonces nos llenamos de refuerzos falopa porque hacen dos goles en un equipo de menor jerarquía, porque hace mil años (y con mil años menos) brillaron en el club, o peor, porque son hinchas. Aunque estoy lejos y no lo puedo comprobar, todo huele a negociado. Crecí viendo a los canteranos (discúlpeseme el término ibérico) hacer grande al club. Eran tiempos en los que Didí estaba a cargo de las divisiones formativas y los pibes debutaban de a montones. Solo se compraba lo que faltaba, generalmente lat...

Bipolar

River es un equipo bipolar. Pasa de jugar bien a jugar muy mal, y viceversa, en minutos. No parece haber detonantes. Simplemente está jugando un partido horrible y de repente pasa a bailar al rival. O está dando una cátedra de fútbol y a los pocos segundos es un bodrio. Y está bipolaridad aparece en casi todos los partidos (en algunos juega mal los 90', en ninguno juega bien todo el tiempo), por lo que habría que preguntarse qué le puede estar pasando. Falta juego asociado No se ven muchas conexiones entre los jugadores. Esto puede ser por la cantidad de refuerzos que llegaron y que aún están conociendo a sus nuevos compañeros. Pero para mí es por la falta de jugadores distintos. En el Millo no hay uno que sea más rápido, gambeteador o habilidoso que en los rivales. Y casi todos los de buen pie (Lanzini, Enzopé, Nacho y hasta el Pity) ya están grandes y van en declive. Por eso estamos esperando a los pibes del sub 20 con ansias y por eso ayer jugó Lencina. El Muñeco explicó en conf...

Va queriendo

De a poco, muy de a poco, River se va desperezando. No sé si puedo decir que jugó bien, pero definitivamente el partido de ayer fue el mejor en lo que va del torneo. Y se sumó de a tres, cosa para nada despreciable. La Banda comenzó el partido enchufado a 220. La presión bien alta complicó a Independiente que cometió varios errores cerca de su arco. Pero la falta de definición volvió a estar presente durante todo el primer tiempo. Con el correr de los minutos, comenzaron a aparecer viejos errores. A la ya mencionada falta de definición, se le sumó el desmanejo en el mediocampo. Galloppo parecía no estar cómodo tirado a la izquierda y Aliendro fue de mayor a menor. Y Enzo estaba tomado constantemente por un rival. Por eso Lanzini, otra vez, quedó como único responsable de la creación de juego. E Independiente comenzó a crecer hasta lograr empardar los tantos. Por eso, ya desde el comienzo del segundo tiempo, Gallardo dispuso dos cambios. El Huevo Acuña (¿estará bien físicamente?) y Alie...

Horroroso

River volvió a ser un desastre. El fútbol no fluye y las sociedades no existen. Y el planteo que imaginó ayer el Muñeco no ayudó mucho tampoco. Algunos dirán que son los primeros partidos y los muchachos todavía no se conocen. Otros, que con el calor que hacía no se puede jugar al fútbol. Puras excusas (como cuando se habla del tamaño de la cancha, el estado del césped, etc.) Hizo calor también para los rivales, y los jugadores de San Lorenzo también están empezando el año. Y no nos ganaron porque en el arco está Armani y porque Braida casi rompe el travesaño. Entonces, las razones son futbolísticas. River salió a la cancha con cinco defensores. Que Acuña y Montiel ataquen más de lo que defienden es una circunstancia. Esto le sacó peso al mediocampo, ya que quedaron solo Enzo Pérez, Galloppo y Lanzini. No los quiero aburrir con las reiteraciones, pero con Enzopé en el equipo, jugamos con uno menos, ya que Galloppo debe quedarse cerca para asistirlo. Por lo tanto, solo teníamos a Lanzin...

Mucho de lo viejo para ser nuevo

El River 2025 arrancó la competencia oficial con una formación que, por nombres, es lo más parecido a un dream team que se pueda aspirar en estos tiempos. Pero, en su funcionamiento, el equipo mostró gran parte de los errores y falencias a los que nos tenía acostumbrados el año pasado. Y no estoy hablando del gol en contra que se hace Armani casi al empezar el partido. A pesar de lo tonto y grosero que fue, es algo que a cualquiera le puede pasar. Es una desgracia deportiva. Yo me refiero a errores estructurales que se vienen repitiendo a lo largo del tiempo. El primero y más preocupante es la falta de ideas para quebrar una defensa que es ordenada y se abloquela atrás. Esta vez fue Platense, pero podría haber sido cualquier otro y hubiera pasado lo mismo. Se abusa de los centros (no recuerdo un buen cabezazo en un centro en todo el partido) y faltan remates de media y larga distancia. Tampoco hay alguien que pueda pisarla y ganar posiciones en base a gambetas. Entonces nos pasamos cas...

Renovemos la ilusión

Por fin se terminó este año nefasto. Y, como no podía ser de otra manera, se terminó con una derrota. Racing nos ganó 1-0 con un gol del todoterreno Salas, que volvió loca a una defensa que volvió a jugar mal. Listo. Ya está. A mitad de año les avisé que se venía un semestre para sufrir y que cada partido sería un manotazo de ahogado. Lamentablemente no me equivoqué. La culpa fue compartida entre una dirigencia que no echó a Demichelis antes de la Copa América, un Martín Demichelis que no tuvo el gesto de grandeza de irse cuando vio que no podía enderezar el barco, un Marcelo Gallardo que no terminó de encontrarle la vuelta a este grupo de jugadores, y un plantel que no estuvo a la altura de lo que significa ponerse el manto (salvo distinguidísimas excepciones). Demasiados errores como para pretender lograr algún objetivo. Llegó la hora de planear y pensar el 2025. Un año que, además de los torneos locales en los que estamos obligados a ser protagonistas, además de la siempre atractiva...

Papelón

Todo mal hizo ayer River. No perdió ninguna de las oportunidades de hacer un papelón que le dió el partido. Cómo si no fuera suficiente con el espectáculo brindado (hay que ser muy hdp para obligar a la gente a ver un partido jugando así), al terminar vino el escándalo, el bochorno, de querer pegarle a un jugador rival emparentado con el pasado cercano de Boca.  - No, pero Villa hizo gestos ofensivos. - ¿Qué tenés, seis años? Déjate de joder. No podés querer pegarle a un tipo (que encima te bailó todo el partido) porque hizo un gesto. Eso es de mal perdedor y de vendehumo. ¿Perdiste? Bancátela. Y más si perdiste porque te pasaron por encima. ¿Te cargaron? Bancátela también. Sé hombre. Sé profesional. No te pongas a su altura. Lo cierto es que los hinchas nos habíamos agarrado de una mata de pasto en la arena. El equipo nunca demostró, en todo el año, nada que justifique tanta ilusión. El River 2024 es de lo peor que se vió en los últimos años. Vinieron jugadores que taparon a los p...