Ayer tuve un sueño
Ayer tuve un sueño. Soñé que jugaba River, y que lo hacía de una manera que hacía rato que no se veía. La dupla Borja - Colidio se entendía a la perfección. Y a ellos se les sumaban el Nacho Fernández de su mejor época en River, Barco, los dos laterales y hasta a veces Aliendro. Los pases fluían con una simpleza y rapidez pocas veces vistas. Y las jugadas de gol eran la consecuencia natural de aquel buen juego. El arquerito de Vélez tapaba las dos primeras, pero no podía con la tercera y River empezaba a ganar a los 6 minutos de juego. Y tampoco podía con la tercera, ni con la cuarta o quinta. No sé, como en todo buen sueño las situaciones se sucedían y uno perdía la cuenta de cuántas veces había pateado al arco el equipo. Pero lo que si recuerdo es que el primer tiempo terminaba cuatro a cero. Pero Morfeo estaba laborioso, y entonces me mostró una historia completa. Porque además de soñar un partido perfecto en ataque, también pude ver el funcionamiento de una defensa que tapó todo lo...