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Papelón

Todo mal hizo ayer River. No perdió ninguna de las oportunidades de hacer un papelón que le dió el partido. Cómo si no fuera suficiente con el espectáculo brindado (hay que ser muy hdp para obligar a la gente a ver un partido jugando así), al terminar vino el escándalo, el bochorno, de querer pegarle a un jugador rival emparentado con el pasado cercano de Boca.  - No, pero Villa hizo gestos ofensivos. - ¿Qué tenés, seis años? Déjate de joder. No podés querer pegarle a un tipo (que encima te bailó todo el partido) porque hizo un gesto. Eso es de mal perdedor y de vendehumo. ¿Perdiste? Bancátela. Y más si perdiste porque te pasaron por encima. ¿Te cargaron? Bancátela también. Sé hombre. Sé profesional. No te pongas a su altura. Lo cierto es que los hinchas nos habíamos agarrado de una mata de pasto en la arena. El equipo nunca demostró, en todo el año, nada que justifique tanta ilusión. El River 2024 es de lo peor que se vió en los últimos años. Vinieron jugadores que taparon a los p...

Por suerte no soy Gallardo

Hace tres partidos que River gana, gusta y golea. Hace tres partidos que estoy buscando la forma de escribir esta columna sin caer en lo autor referencial. Pero no puedo. No sé me ocurre otra forma de escribir que no sea poniéndome en el centro de la escena. Pido disculpas si esto no le gusta a alguien, que por supuesto puede elegir dejar de leer en este instante. River gana, gusta y golea con un esquema novedoso. Si lo pasamos a números, sería algo así como un 4-1-3-2, con Villagra como único cinco y Solari y Colidio de puntas sin dar referencias. Y, ¿qué quieren que les diga? A mí no me gustan los equipos que juegan sin un nueve. Entiendo que ni Borja, ni Bareiro suman al circuito de juego. Pero, sobre todo el colombiano, terminan las jugadas que arman otros. Colidio y Echeverry arman jugadones, pero después definen horrible. Solari volvió a amigarse con el gol, pero necesita tres o cuatro ocasiones para convertir una. Borja, en cambio, entra y moja. Los números no me dejan mentir. E...

Final cantado

El 25 de julio, en el posteo titulado "La culpa no es del chancho" escribí "... El ciclo de Martín Demichelis está completamente acabado y no creo que pasemos a Talleres en la Libertadores. Entonces pasará lo que pronostiqué en mí nota anterior: vamos a haber desperdiciado la oportunidad de cambiar al técnico antes de un mercado de pases y con tiempo para que el nuevo pueda conocer al grupo y trabajar "sin urgencias". Ahora ya está. Todo lo que se haga de acá a fin de año serán manotazos de ahogado". Yo te avisé, cantaban los Fabulosos Cadillacs. Le erré en que no íbamos a pasar a Talleres porque creí que llegaríamos a ese cruce con MD de técnico, pero en el resto mí lectura fue la correcta. Hoy tenemos un plantel mal preparado y con varios jugadores que o no se adaptaron todavía (esperemos que Meza y Bareiro algún día lo hagan, porque lo mostrado hasta ahora es penoso), o ya están de vuelta (Nacho, Lanzini, Funes Morí, Casco, etc), o simplemente no están ...

Estamos mal pero vamos bien

Otra vez River nos mostró sus dos personalidades. La del primer tiempo, apática y sin ideas, y la del segundo en la que, sin llegar a brillar, por lo menos demostró vergüenza deportiva y ganas de ganar el partido. Ya no cabe preguntar cuál de las dos es River, porque todos sabemos que es las dos. Y obviamente tiene que ver con quienes son los protagonistas. River ya no tiene dos equipos en su plantel. Siempre se dijo que los suplentes del Millo podrían ser titulares en cualquier otro equipo, pero hoy no sé si esto sería así. Hay niveles muy bajos. Si, ya se, alguno me va a decir que los tres ex River que presentó Vélez parecía que jugaban en el Brasil del 70, y por ahí tiene razón. Pero veo jugar a tipos como Enzo Díaz, que no puede sacar un centro decente, o Echeverry, que se lo comió el personaje, y no me imagino que puedan jugar bien en otro equipo. Por eso creo que River tiene un muy buen equipo titular, algunos grises que uno no sabe si son titulares o suplentes y el resto que com...

No ligamos

Si se volviera a jugar el partido de ayer entre River y Talleres 10 veces más, con desarrollos similares, estoy seguro de que el Millo no pierde ninguno. El fútbol tiene estas cosas. A veces no gana el mejor, o el que lo merece. Ayer no ligamos, así de simple. Comenzó mejor el local e, incluso, Borja tuvo el primero con un tiro cruzado. Pero Guido Herrera, el muy buen arquero que tiene la T, llegó a meter el manotazo salvador. El equipo de Gallardo tenía el partido controlado y parecía cuestión de tiempo para poder gritar el primero. Pero las fatalidades ocurren en el fútbol. Y en una jugada intrascendente en la que el Huevo aseguró la bocha pasándosela atrás a Paulo Díaz, pasó lo que nadie esperaba que pase. El chileno se resbaló y se cayó, dejándole la redonda servida a Girotti, que eludió magistralmente a Armani y definió con un toque suave. Perdíamos uno a cero un partido que el rival no había hecho nada para ganar. El resto del primer tiempo vimos a un Millo nervioso e impotente. ...

Volvió Gallardo

El triunfo de River sobre Boca del sábado pasado se explica de una sola manera: volvió Gallardo. Y no es ese poder esotérico que suele ejercer el Muñeco sobre sus eternos rivales. Es también lo que contagia y convence a los propios. En abril de este año River (con un plantel muy parecido al del sábado pasado) y Boca se enfrentaron en Córdoba por la Copa de la Liga. El Millo pegó primero con un gol de Borja a los nueve minutos, pero inmediatamente después se tiró atrás y dejo que su rival se agrande y de vuelta el resultado. Que esta vez la historia no se repita tuvo mucho que ver con el mensaje que baja el DT actual de nunca dejar de atacar, y con la paliza táctica que le dio Gallardo a Martínez. Simplemente River fue superior en cada lugar de la cancha. Y también con el convencimiento. Por el choque de mañana frente a Colo Colo, saltaron a la cancha varios jugadores que venían siendo resistidos por la hinchada. Pero el Muñe les cambió el chip y les dio la confianza. No me extraña que ...

Malas decisiones

No se puede ganar un partido sin patear al arco. Si en un partido que termina 0-0 la figura de cada equipo es uno de los zagueros y no los arqueros es porque no hubo tiros al arco. Y esto demuestra a- Falta de confianza b- Falta de juego asociado o  c- Que los jugadores hicieron siempre una de más y la perdieron. Las tres pueden corregirse con tiempo y trabajo, aunque la tercera es la más complicada porque se mete de lleno con la cabeza del jugador y las decisiones que toma dentro de la cancha. Pero ojo, que los errores no fueron solo de los jugadores, si no que, a mí criterio, el Muñeco también la pifió con el once que mandó a la cancha de entrada. ¿Cuántas chances había de que Simón la rompa toda de nuevo, si desde que debutó no completó dos buenos partidos seguidos? ¿Y Colidio era la mejor opción disponible? El día que comience a hacer lo que pide la jugada, va a ser crack. Pero hoy todavía se equivoca siempre. Y, sabiendo que NOB es un equipo muy físico y que iba a quemar las n...